Sumido en la tristeza de no verte más, empecé a dejarme estar, en más de una ocasión me he sentido muy solo. Pensé como te sentías vos y lo estaba experimentando en carne propia.
Empecé a odiar el lugar donde vivo y a sentir que no pertenezco a este lugar, desear estar en otro lugar donde nadie me conozca y dejar todo atrás, sería como huir de acá, es verdad, como un cobarde, pero no te puedes recuperar si sigues metiendo el dedo en la yaga.
Me sentí el centro del mundo, por lo que estaba pasando, pero no era así todos estábamos pasando por lo mismo.
Estancado en un mundo bipolar de mis emociones odio, diversión, miedo, diversión, odio, miedo, etc.
¿Cuáles son mis miedos? La verdad sería fracasar, nunca fui bueno en casi nada y el miedo de fracasar se hace más evidente.
Hoy justamente discutí peleando con mí hermano y noté su frustración, en ese momento sentí que le habia ganado, sus lágrimas cambiaron ese triunfo por una derrota. Mí victoria con rencor, se transformó en algo que me removió por dentro e hizo click en mí cabeza. No estaba yendo por buen camino mí vida, entonces necesitó cambiar mí cabeza y mí corazón, repararme a mí mismo, y comenzar a vivir.
Me detuve es verdad pero ya es hora de volver a levantarme, sacudirme la tierra de mis tropiezos y empezar a caminar mí propio camino. Recién ahora lo entendí y se viejita de mí vida que me vas a ayudar cuando verdaderamente lo necesité.
Ahora es mí turno de vivir y disfrutar la vida.