Para coronar el día rompí por negligencia propia mí vehículo de trabajo y mí jefe se enojo con mucha razón y todo lo que me dijo, sin insultarme, tenía razón en cada cosa que dijo y si hay algo que me dolió más que nada fue que no me echara en ese momento, era lo justo, y no hacerlo me dolió más que si lo hubiera hecho.
Esa sensación de sentirme humillado, frustrado, con vergüenza y derrotado totalmente fue la primera vez que me pasó, es una sensación fresca aún. Esa preferencia de no volver mañana a trabajar porque voy a tener más vergüenza que la de hoy seguramente, sin poder mirar a nadie por ese sentimiento. Es inaguantable.
Cualquier otra persona podría decir "pero por lo menos no te echó del trabajo" y seguramente tendría razón también, pero con lo inestable que fue mí día no puedo pensar en otra cosa que salir de ahí y hundirme en la tierra ocultando mí existencia de ahí y todos lados.
Mientras escribo esto,pienso, que tal vez necesito ayuda psicológica después de la pérdida de mí mamá y ahora mí gato, pero en contrapunto también pienso que si no puedo levantarme por mis propios medios, nadie podrá hacerlo por mí. La respuesta correcta no lo sé aún. En algún momento pensé que había dejado atrás este pesar, pero hoy volvió a estar ahí ese sentimiento.
Solamente espero poder volver a levantarme nuevamente por mis propios medios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario